La Corte Suprema de Estados Unidos rechazó la solicitud de Texas por una prórroga de 30 días para presentar su argumentos en contra del programa de deportación diferida del presidente Barack Obama, en un movimiento que deja abierta la posibilidad de que el alto tribunal se pronunciará sobre el plan del próximo año.
Los jueces otorgaron a Texas una prorrga de ocho días, por lo que la administración Obama se mantenendria en la pista para una posible decisión final antes de que se cumpla el mandato de la corte en junio. El gobierno está apelando ante la corte suprema de justicia después que un tribunal federal de apelaciones bloqueó el programa.
Bajo las prácticas normales de programación de la corte, un retraso de 30 días habría impedido el examen del caso hasta el próximo mandato de la corte que comienza en octubre de 2016. El tribunal no dio ninguna explicación de la decisión, y no hubo votos salvados.
El programa de la administración protegería hasta 5 millones de inmigrantes indocumentados de la deportación y permite obtener permisos de trabajo y algunos beneficios públicos. El plan, que fue anunciado por Obama hace un año, pero no ha hecho efecto, se aplica a las personas cuyos hijos son ciudadanos estadounidenses o residentes legales permanentes y que cumplan con otros requisitos.
El caso adquiere una importancia adicional como la campaña presidencial de 2016 está en marcha y los candidatos republicanos critican sistemáticamente la política de inmigración de Obama.
Un tribunal federal de apelaciones dictaminó 2.1 que Obama estaba sobrepasando su autoridad.
La apelación del gobierno argumenta que Texas y otros 25 estados carecen del derecho legal para impugnar el programa. Abogados del Departamento de Justicia también sostienen que en el pasado  el presidente ha usado amplia discreción para establecer prioridades de deportación. Texas planea pedir a la Corte Suprema que rechace la apelación del gobierno de Obama sin una audiencia.
El principal abogado del Tribunal Supremo de Obama, Procurador General Donald Verrilli, instó a los jueces a limitar la extensión de ocho días para asegurarse de que el caso podría ser escuchado en la actual legislatura
Un retraso que busca”prolongar por un año más la interrupción de la política federal de inmigración”, Verrilli dijo a la corte en una carta el martes. Dijo que si el tribunal concediera la extensión completa, él pediria una rara sesión de argumentos en Mayo.
El Procurador de General de  Texas, Scott Keller, citó la carga de trabajo, diciendo que los abogados de los estados tenían “numerosos plazos urgentes” en los demás casos. Keller no abordó directamente la perspectiva de que una extensión puede empujar el caso en el plazo 2016-17, a pesar de que dijo que el gobierno podría haber solicitado un aplazamiento de la sentencia de primera instancia.
El gobierno presentó su petición el 20 de noviembre, por lo que 21 de diciembre es la fecha de vencimiento original de la respuesta de Texas. Las partes suelen solicitar una extensión de tiempo para presentar sus argumentos y el tribunal concede la mayor parte de esas peticiones como algo natural.
El tribunal añade típicamente los últimos casos de término en enero, cuando los nueve jueces tienen tres conferencias privadas programadas para considerar las ofertas para su revisión. La última de esas reuniones se lleva a cabo 22 de enero, y los jueces no están programados para reunirse de nuevo hasta febrero 19. Los últimos argumentos son programados a finales de abril.
El caso es Estados Unidos v. Texas, 15-674

Source: Bloomberg