La asesora de Política Nacional del presidente Barack Obama, Cecilia Muñoz, presentó este viernes el nuevo Plan Estratégico Federal sobre Integración de Inmigrantes y Refugiados, una iniciativa de la Casa Blanca para ayudar a convertirse en estadounidenses a 8,8 millones de residentes permanentes en el país.

“El presidente nos ha dado un plazo porque está ansioso por ver lo que podemos conseguir”, dijo Muñoz ante un foro de expertos en inmigración en Washington, en referencia a la implementación de este plan, cuya aplicación se examinará a finales de 2015.

El plan, que cuenta con la colaboración de múltiples instituciones del Gobierno, se centra en aspectos como el fortalecimiento de las vías para la naturalización y la participación ciudadana, la promoción del desarrollo de habilidades y negocios, y la integración lingüística.

El sentido de la urgencia ha marcado la conversación en la sede del Migration Policy Institute (MPI), una organización integrada por algunos directores del difunto Servicio Nacional de Inmigración, en anteriores Administraciones.

“No sé qué posibilidad hay de que se aprueben leyes de inmigración”, señaló Felicia Escobar, asistente especial del presidente Obama sobre Políticas de Inmigración y, según los presentes, la principal artífice de este nuevo plan.

“Este año se cumple el 50 aniversario de la ley de inmigración de 1965”, agregó Escobar con respecto a la histórica ley que eliminó las anteriores cuotas por nacionalidades e instauró la igualdad de derechos entre todos los inmigrantes.

De hecho, la intención declarada de la Casa Blanca es cambiar el lenguaje de la política de inmigración y promover al máximo el concepto de integración.

La conferencia coincidió hoy con la vista en un tribunal de apelaciones de Nueva Orlean en la que los abogados del Departamento de Justicia presentaron sus argumentos para desbloquear las medidas ejecutivas decretadas en noviembre pasado por Obama y paralizadas por el juez texano Andrew Hanen a mediados de febrero.

Uno de los principales objetivos de esas medidas ejecutivas era ofrecer una alternativa legal a casi cinco millones de inmigrantes en situación irregular, y este plan de integración se centra en sus aspectos aplicables mientras se resuelve la paralización judicial.

El plan facilitará el proceso de adquisición de la ciudadanía a los casi nueve millones de inmigrantes con derecho a solicitarla, y podría saldarse con millones de nuevos votantes antes de las elecciones presidenciales de noviembre de 2016.

EFE

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