El tema de inmigración sigue siendo la manzana de la discordia entre muchos personeros de la vida pública en los Estados Unidos, pero para los presidenciables republicanos, el asunto tiene más espinas que cualquier rosa.

Por ejemplo, el senador de Florida, Marco Rubio es uno de los más criticados por sus vaivenes al respecto. En un principio, el político se convirtió en el líder del Senado dada su posición con respecto a este tema, sin embargo en otras declaraciones sus palabras no suenan tan elocuentes.

Entre tanto, en la palestra de contradicciones apareció el gobernador de Wisconsin Scott Walker, como el nuevo dueño del dilema. De acuerdo a un trabajo especial publicado por AP, en 2013 el funcionario admitió que tenía mucho sentido ofrecer un camino de ciudadanía a los inmigrantes con estatus ilegal en el país; pero a principios de este mes, afirmó no apoyar la amnistía.

Rubio y Walker, no son los únicos que han favorecido una reforma inmigratoria durante su carrera pero para muchos, la posición de ambos con respecto al tema, dista de ser contundente. En este sentido, Roy Beck, director ejecutivo de Numbers USAnuestra página web.

Por Lucymar Delgado P.
Con información de AP

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