RESERVA NACIONAL BUENOS AIRES, Arizona, EE.UU. — Arbustos cubiertos de espinas, terreno pedregoso, temperaturas abrasadoras. Serpientes cascabel.

Estos son sólo algunos de los muchos peligros que los que cruzan de México a Estados Unidos por el desierto del sur de Arizona enfrentan diariamente. Y muchos más de ellos tratarán de cruzar este verano, pronosticó la Patrulla fronteriza de Estados Unidos.

La agencia reveló  sus planes para enfrentar el problema de los inmigrantes que mueren en el desierto, como la instalación de 10 nuevos faros desde los que los inmigrantes podrán pedir ayuda con sólo presionar un botón rojo. La agencia también instalará nuevos sistemas de izaje en helicópteros para rescate de personas.

Funcionarios del sector de Tucson dieron el miércoles a reporteros, personal de gobierno y defensores de los inmigrantes una demostración de las herramientas más nuevas con que cuentan para prestar asistencia a quienes cruzan desde México hacia Arizona y sufren lesiones o deshidratación y no pueden seguir la travesía. La demostración fue realizada 32,2 kilómetros (20 millas) al norte del cruce fronterizo de Sasabe a México, al suroeste de Tucson, e incluyó una excursión de cerca de 1,6 kilómetros (una milla) a través de terreno irregular que los inmigrantes suelen atravesar.

La Patrulla Fronteriza indicó que espera un aumento en las llamadas de auxilio provenientes de sus 22 faros en momentos que el verano se acerca.

“Los traficantes les dicen que es una caminata corta, que no tendrán problemas, cuando en realidad se enfrentan a temperaturas de 114 grados Fahrenheit (45,5 grados centígrados). Este terreno es muy irregular y una vez que cruzan la frontera muchas veces son abandonados y quedan vulnerables a los elementos del desierto”, dijo el jefe de sector Tucson, Manuel Padilla, Jr.

“Es cuestión de vida o muerte”, dijo el agente Ricardo Cardiel.

Los faros tienen 9 metros (30 pies) de alto y sus instrumentos electrónicos se cargan con energía solar. Cuentan con reflectores solares y luces azules en la parte superior que pueden observarse desde 16 kilómetros (10 millas) de distancia. Los faros tienen carteles en tres idiomas que indican a los inmigrantes que deben presionar el botón rojo para recibir asistencia. Los tiempos de respuesta varían entre 10 minutos y una hora, dependiendo del lugar donde se encuentre el agente más cercano.

Los agentes hallaron 194 cadáveres y rescataron a 802 personas en el desierto durante el año fiscal 2013. Este año se han registrado en el sector cerca de 38 muertes, dijo Padilla. El sector de Tucson cubre 421,6 kilómetros (262 millas) a lo largo de la frontera entre Arizona y México.

La Patrulla Fronteriza ha lanzado una campaña para informar a potenciales inmigrantes sobre los peligros que enfrentan al cruzar el Desierto de Sonora.

 

Información gracias a elnuevoherald.com