Cuando se habla de crisis económica o brecha monetaria, muchas veces se hace un recuento de todas las decisiones que hemos tomando y que nos trajeron a este camino. A pesar de lo aterrador que puede sonar la frase anterior, llegar a un período de carencia del cash que llevamos en el bolsillo, puede significar el impulso que necesitamos para cambiar nuestro estilo de vida.

En este sentido, vale la pena que la próxima vez que se te presente una situación de crisis financiara, puedes hacerte tres preguntas:

1. ¿Me estoy administrando bien?
2. ¿Gano suficiente dinero?
3. ¿Estoy donde quiero estar?

En caso de que adornes la tercera interrogante con una respuesta negativa, puedes salir corriendo al baño, verte al espejo y sincerarte. A fin de cuentas, nunca has analizado si esa idea de negocio que te ronda la cabeza puede significar el motor de arranque de un cambio definitivo en tu vida; por lo que podrías plantearte el siguiente escenario:

• ¿Puedo seguir sobrellevando mi existencia con el empleo que tengo? O ¿puedo armarme de valor y montar mi propia empresa?

Si la respuesta a la primera pregunta es positiva, pues entonces deja de leer y continúa en tu labor diaria de 9:00 a 5:00; en caso de que la primera sea negativa y la segunda positiva, definitivamente este post es para ti.

¿Por dónde comienza el emprendedor?

El emprendedor analiza su entorno (factores personales y profesionales), para determinar si el tiempo está a favor o en contra como para lanzar al mercado una empresa propia.
El emprendedor no improvisa decisiones, sin embargo, toma en cuenta todos los aspectos de su vida a la hora de montarse en el autobús que lo aleje del trabajo tradicional en el que ha estado desempeñándose desde hace cierto período de tiempo.
El emprendedor pisa tierra, sabe que levantar un negocio desde cero, no es soplar y hacer botella. Al contrario, tiene claro el hecho de que consolidar una empresa es un proceso que lleva su método específico y que puede resultar de dos formas: bien o mal.
El emprendedor piensa como gerente y deja a un lado las pasiones, porque es capaz de estudiar a fondo el mercado en el que pretende establecerse, a fin de conocer la competencia o posibles clientes. En pocas palabras, saber a ciencia cierta cuál es la posibilidad real de sostenibilidad en el tiempo de su proyecto.
El emprendedor sabe que debe tener una disponibilidad financiera suficiente, que le sirva como colchón crediticio para cubrir los gastos de operación de su empresa en gestación, por lo menos durante un año.

Pero por sobre todas las cosas, el emprendedor no tiene miedo a equivocarse, por ello es capaz de entender que no lo sabe todo y busca la asesoría de expertos en materias específicas que puedan ayudarlo, pues “al César lo que es del César”.

Recuerda que Inmigración Inteligente puede convertirse en esa herramienta necesaria para que alcances el éxito, pues te ofrecemos un staff de asesores expertos en diversas materias para ayudarte. Solo debes pedir una cita y dar el primer paso hacia el futuro.

Por Lucymar Delgado P.
@lucy_ney

Expertos a la medida