El gobierno de Estados Unidos continúa con su batalla legal tras la suspensión de la Acción Ejecutiva, por lo que se espera en los próximos días se presente una apelación en caso de que el juez Andrew Hanen, quien ordenó suspender la medida migratoria del presidente Barack Obama, no dictamine levantar el bloqueo.

Los abogados del Departamento de justicia presentaron una moción ante la Corte Federal del Distrito Sureste de Texas, en Brownsville, en la que notificaron a Hanen que apelarían si no se pronuncia sobre la orden de bloqueo esta semana.

Los abogados indicaron que el gobierno federal podría sobrepasar al magistrado para buscar un alivio directamente ante la Corte Federal de Apelaciones del Quinto Distrito. “En ausencia de una decisión al cierre de actividades del lunes (…) los acusados (el gobierno federal) pueden buscar alivio de la Corte Federal de Apelaciones a fin de proteger sus intereses”, indicaron los abogados del Departamento de Justicia en su moción.

El pasado martes, los procuradores de las 26 entidades que interpusieron la demanda contra la acción ejecutiva de Obama, pidieron al juez Hanen que mantenga suspendida la medida y rechace la petición del gobierno federal de levantar el bloqueo a la misma.

El 16 de febrero pasado, el juez Hanen ordenó suspender totalmente los programas derivados de la acción ejecutiva sobre inmigración, mientras analiza la constitucionalidad de la medida presidencial, cuestionada en una demanda interpuesta por las 26 entidades.

La acción ejecutiva sobre inmigración fue anunciada por Obama el 20 de noviembre pasado, a fin de extender el amparo contra la deportación a casi la mitad de los más de 11 millones de indocumentados que residen en Estados Unidos.

La medida otorgará a los indocumentados que califiquen un alivio contra la deportación hasta por tres años y permisos de trabajo, aunque no serán elegibles para otros beneficios gubernamentales, incluyendo subsidios bajo la Ley de Salud Accesible.

La acción del presidente beneficia principalmente a los indocumentados que tienen hijos nacidos en Estados Unidos o que son residentes legales permanentes y que llegaron a este país desde hace cuando menos cinco años. La orden ejecutiva también amplía la “admisibilidad” del Programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA), que beneficia a los jóvenes que llegaron a Estados Unidos siendo niños.

Con información de agencias