No importa las razones que te hicieron emigrar, lo que si importa son cuáles son las expectativas que te traen a este país. La respuesta a ésta pregunta despeja el camino de manera impresionante para encontrar soluciones a muchas interrogantes que puedas tener, lamentablemente, muchas personas emigraron y nunca se plantearon verdaderamente el para qué…

De hecho un cuento común en el mundo de las personas que han llegado a los Estados Unidos, es que se guiaron por seductoras palabras de un tío, un primo, un conocido, que te dice cosas como estas: “vente para acá, aquí hay trabajo, casa, carro…yo te ayudo… Es muy fácil, te quedas en mi casa, o yo conozco un sitio donde puedes estar, mientras tanto. Esa falta de claridad al principio te puede costar muy cara.

Déjame compartir contigo esto, si no tienes metas claras, tu número de desviaciones será mayor, pues en esta etapa te enfrentas a diversidad de situaciones nuevas: idioma, clima, ambiente, tradiciones, por lo tanto cada desatino tiene costosas consecuencias. Conozco mucha gente que llegó y no ha cumplido ni la cuarta parte de las metas que se propusieron y entre ellas, algo tan elemental, como aprender el idioma. Un ejemplo claro: Es como si fueras a la Universidad y no sabes que estudiar, imagina que te lo pregunten, no tendrías respuesta. ¿Irías de vacaciones a un país extraño sin saber a que hotel llegar, como trasladarse, sin un mapa? Aquí pasa exactamente lo mismo.

Te cuento una historia, una amiga mía me decía que uno de sus mayores retos fue sacrificar su pasión por una conversación profunda e interesante y aceptar que solo podía mantener una comunicación básica y elemental mientras aprendía ingles. La claridad de propósito, le impulsó a perseverar. ¿Te imaginas que un niño de 7 años puede comunicarse de una manera mas fluida que tú? Este es uno de los mayores bloqueadores para aprender Ingles, sin embargo, tú puedes cambiar de perspectiva, al disponer de una nueva forma de aprender otro idioma y de ello hablaremos en el próximo paso.

Escúchame bien, es fundamental saber cual es el principal motor que te hizo tomar la decisión y que metas te conducen a ellas. Por ejemplo, el futuro de tus hijos, seguridad jurídica, seguridad personal, libertad económica o de pensamiento, aventura o simplemente el deseo de conocer nuevas culturas y personas, etc, no tienes que tener una respuesta lógica y rigurosa a tu decisión, lo que si necesitas tener con mucha claridad -cualquiera sea tu argumento- es la razón de tu decisión porque a partir de allí, vas a construir tu metas inteligentemente.

Una gran confusión que he observado en muchísimos inmigrantes es la falta de conexión entre razón y meta. Me explico, si la razón(es) que te hizo emigrar fue el futuro de tus hijos, entonces vivir al día financieramente no es compatible con esa razón porque tus hijos no podrán disfrutar a plenitud las oportunidades de este país, si no tienes la capacidad económica para ello. Otro motivo común que he escuchado es buscar un mejor porvenir, a eso te digo, si realizas trabajos que no te satisfacen, siete días a la semana, un sinnúmero de horas diarias, feriados, entonces esta meta tampoco es compatible con la razón de buscar un futuro mejor.

¡Claro este no es tu caso! Y lo revela tu decisión de explorar, indagar y transitar este camino de forma apropiada para disminuir errores en lo financiero y emocional.

SOURCE: PASO 1 DE EL LIBRO ” LOS 7 PASOS DE LA INMIGRACION INTELIGENTE”